Bitácoras, horas, millas y combustible de cada nave de servicio, aprobados por el centro y cerrados por la oficina de cada contratista. Tú ves sólo lo validado, al día, sin pedir planillas.
La plataforma donde las naves de servicio registran su jornada y su combustible, cada contratista los valida y la salmonera ve el total. Nace de una app que ya opera naves de servicio en el sur de Chile.
Cuatro pasos entre la cubierta y tu oficina. Nadie se los salta.


Cada carga llega con foto del vale, proveedor y N° de guía. Cada hora sale de una bitácora validada. Cuando el estanque baja distinto de lo estimado, lo ves por nave y calibras la tasa.
Medido: lo que bajó el estanque entre las mediciones del 01-10 y el 08-10 (1.756 L). Estimado: horas de las bitácoras validadas por la tasa de la nave (1.527 L). La misma cifra sale en la pantalla de oficina y en el informe PDF.
Los valores de partida son de ejemplo. Cámbialos por los de tu flota: el cálculo se hace en tu navegador y no guardamos lo que escribes.
Consumo estimado = naves × horas × tasa. Diferencia = medido − estimado. Cada 5 % de diferencia equivale a 5 % del consumo estimado.
Saldo = última medición + cargas − consumo estimado. Cada medición nueva lo corrige, y cada contratista valida las suyas.
Cruzas lo que cobra cada contratista con bitácoras aprobadas por tus centros y cerradas por su oficina. Una faena sin cierre no aparece en tu pantalla.
Ante una auditoría o un incidente, sacas el registro de ese día en PDF o Excel, o lo mandas por correo con un enlace de 7 días. Después del cierre, nadie lo edita.
Quien tenga el PDF escanea el QR y ve el folio en Bitamar. El formato es el mismo para todos los contratistas, con el logo de cada empresa junto al de Bitamar.
Mira cómo se verifica un folioCada PDF trae un QR con su código. Tu auditor, tu gerencia o cualquiera que tenga el papel lo escanea y ve la bitácora tal como quedó en Bitamar: quién la aprobó y cuándo se cerró.
Un solo flujo para todos tus contratistas, con un perfil para cada punta.
Si al capitán le cuesta, la bitácora vuelve al papel. Por eso se diseñó primero para el teléfono.




Primero dónde estuvo la nave y en qué condiciones; después las actividades por jaula, con horario, equipos usados, fotos y su firma.
La regla vive en la base de datos, no en la pantalla. Así se reparte la misma flota de ejemplo entre las cuentas:
Cuéntanos cómo trabajas hoy y te mostramos la pantalla con la forma de tu flota y tus contratistas.
La puesta en marcha incluye la carga de naves y tripulación, y la capacitación de capitanes y oficinas.